Tanaka Gold

26 02 2007

por Jorge “George” Zambrano

Tanaka Gold

 

Las primeras veces que escuché por boca de conocidos sobre un tal restaurante llamado Señor Tanaka, restaurante-barra japonés muy de moda ubicado en la “Plaza Duendes” en pleno corazón sampetrino, me llamó mucho la atención el nombre. ¿Sr. Tanaka? En ese entonces, apenas comenzaba a volverse popular entre la gente de la colonia, pero me recordó a la vez, muchos años atrás, cuando mis amigos me explicaron que era “Robertear”[i]. Son cosas que uno como sampetrino simplemente tiene que saber.

Poco a poco todo se fue volviendo cuestión de quienes ya habían ido al Señor Tanaka, quienes no habían ido pero al menos habían escuchado hablar de el, y quienes no habían siquiera escuchado el nombre. Hasta que una buena vez, por motivo de compromisos sociales, finalmente llegó mi esperado turno.

El Sr. Tanaka tiene todo lo que necesitas para hacer una entrada espectacular e impresionar a tu date. Dejas tu carro encargado en el valet parking, te abren la puerta y entras a una concurrida recepción donde, por supuesto, tienen tu reservación en la lista y te indican la mesa. La gente dentro parece arrancada de las pasarelas de FTV[ii]; la decoración, del último ejemplar de Architectural Record; la música, prestada del Buddha Bar, y los precios uno los puede imaginar desde antes de entrar. El sentimiento al entrar a este tipo de establecimientos exclusivos es de cierta forma similar al de entrar “partiendo plaza” a una disco de moda, donde quienes están dentro y son bien recibidos forman parte de ese codiciado “ser alguien”.

Me dicen que la comida del Sr. Tanaka es de muy buen sabor y alta calidad, yo en lo personal no la he degustado. Solo la conozco de vista, pero tengo la firme sospecha de que si no eres de que “la entradita al centro, y que el plato fuerte, y que esto y lo otro, y que el postrecito, y que el cafecito, y demás“, terminarás más tarde en los hochos[iii] o preparándote (y en algunos casos, levantando a la servidumbre para que te preparen) un sándwich al llegar a casa. Aunque si el dinero no es un impedimento, repito, la comida tiene fama de ser de muy buen gusto, o “deli” como dirían algunas regias.

Fue esa vez en el Tanaka donde por un momento dejé a un lado mis convicciones personales para hacer un experimento y vivir en carne propia la experiencia Tanaka. Ordené un Tanaka Gold ($99.00 pesos) al primer mesero que se me cruzó. Tanaka Gold es un martini que, hay que aceptarlo, tiene muy buen sabor; pero lo que me hizo pedirlo fue que como su nombre lo sugiere, contiene hojas de oro de cierta cantidad de kilates (especificada en el menú) espolvoreadas en él. Un lujo digno de los dioses. Cuando me lo trajeron estuve por un momento meneando la copa y admirando el brillo de las hojillas de oro que flotaban en el. Y así tal y como suena “Eat your bling”. Di el primer trago y sentí el líquido fluir a través de mi cuerpo. En ese momento, al borde del éxtasis, dejé de ser mortal y me convertí en un dios.

Bueno. No. No se siente nada, no sabe a nada tampoco el oro.

Comer oro. Jamás se me hubiera ocurrido esa ostentosidad tan rebuscada, en la cual al día siguiente de una noche de copas tal vez pudiera yo donar mi “golden nugget” al Teletón o a alguna ONG. Tengo que admitir que cuando me terminé el martini, no me sentí una mejor persona ni nada por el estilo y no sabía que hacer con el oro que se quedó en la copa, si llevármelo o comérmelo o qué. Viendo el oro ahí y no saber que hacer me dejó reflexionando. Eso de comer oro es algo parecido al canibalismo humano, comer algo preciado y deseado porque de esa manera pasa a formar parte de ti… ahí lo terminé dejando.

Hice a través de Internet una pequeñísima investigación acerca del tema y al parecer esto de comer oro no es ninguna novedad. Supuestamente esto se viene haciendo desde la época de los Egipcios y ahora se puede ver con regularidad en Asia, y también, por supuesto, en la más alta cocina de cualquier lugar. No encontré ninguna fuente de información vasta al respecto pero si muchos sitios de cocina que lo mencionan sin dar detalles y enfocándose principalmente en el aspecto decorativo.

El oro comestible (edible gold, gold leaf o flakes), es generalmente usado en chocolates, postres, bebidas, etc. y hay muchos sitios de Internet donde lo puedes comprar (como dato curioso, en cuanto al precio, en un sitio vi que vendían un gramo por $75.00 dólares). En la industria alimenticia el oro comestible es conocido como el aditivo E175 y no es considerado de ninguna manera como parte de los requerimientos nutricionales de los humanos. No es dañino comerlo, o al menos no encontré un sitio donde se afirmara lo contrario, ya que es biológicamente inerte, razón por la cual también hay gente que le pide a su dentista que le meta bling-bling a sus dientes sin problema alguno. Es raramente utilizado y no se conocen efectos colaterales siempre y cuando sea utilizado como detalle. Es permitido en todo el mundo salvo en pocos países (Australia, por citar alguno). Entonces, dañino no es, pero raro, indudablemente. No veo por qué alguien querría hacer transitar oro a través de su cuerpo para que, literalmente, termine este en el fondo de las cañerías de Agua y Drenaje.

Sin duda ir al Sr. Tanaka es un “must”. Lujo, “drinks,” glamour y buen ambiente hacen que valga la pena, y si a esto le sumas la oportunidad de tomar un Tanaka Gold, la experiencia será dorada. ¡No dejen de ir!


[i] Dícese al acto, común entre quinceañeros a quienes les acaban de soltar el carro por primera vez, de transitar en automóvil con fin exclusivamente social la calle Roberto Garza Sada.

[ii] Fashion TV, canal de moda internacional.

[iii] Perros calientes vendidos por vendedores ambulantes, frecuentemente acompañados por Ruffles y Doritos molidos.

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Introducción

17 02 2007

San Pedro Nights

SPNs Staff

¿Dónde está San Pedro y por qué es especial?

San Pedro es un municipio del estado de Nuevo León, ubicado en el noroeste de México. Es el municipio con el mayor PIB per capita de todo Latinoamérica y es la cuna de algunas de las familias más influyentes y destacadas de la nación.

¿Quiénes son?

Jorge “George” Zambrano, Field agent

Ale Garza, Editora

Juan Carlos “Juanky” Madero, Research

Los escritores fuimos criados como sampetrinos con todo lo que eso conlleva: Católicos, socios de algún reconocido club deportivo, de buenas y acomodadas familias, colegio privado bi/trilingüe, con un sentido innato de la moda y sofisticación, ipods y múltiples viajes a Europa. A lo largo de nuestras vidas (mid-twenties), la selección natural nos ha ido distanciado del sueño sampetrino, e incluso hay quienes dirían que nuestra filosofía alternativa y pagana no encaja con los parámetros convencionales.

¿Cómo surgió este proyecto?

Después de muchos años de ser quejumbrosos observadores pasivos, decidimos recolectar nuestras anécdotas y reflexiones a través de esta plataforma que nos facilita la difusión y retroalimentación de personas afines.

¿Cómo puedo comunicarme con ustedes, fuera de los comentarios?

Si tienen críticas, sugerencias, felicitaciones, o cualquier otro tipo de aportación, pueden contactarnos a ….. Desafortunadamente por el momento no nos es posible hacer contacto directo.

 

NOTA: Hemos escuchado y/o leído comentarios de lectores un poco confundidos. Favor de no tomar esta breve introducción muy literalmente. El sarcasmo es un elemento que probablemente esté presente en algunos artículos de este blog, cuando lo amerite, aunque con los diferentes estilos de cada uno de los autores.

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