A pagar la cuenta… 2nda parte

18 03 2007

por Jorge Zambrano

50pesos.JPG

Me gustó mucho el artículo de mi compañero Juanky, yo creo que la mayoría leemos eso y nos sentimos identificados porque hemos estado ya varias veces en la misma situación. Quiero ahora yo compartirles una experiencia relacionada con el tema de quien se supone que debe de pagar las cuentas…

Para explicar bien esta anécdota hay que describir a los 6 involucrados y su situación en aquel entonces:

  • Mariana – estatus: con novio, ocupación: estudiante
  • Liz – estatus: con novio, ocupación: estudiante
  • Sandra – estatus: soltera, ocupación: estudiante
  • Paco – estatus: con novia, ocupación: profesionista
  • Sergio – estatus: soltero, ocupación: estudiante
  • Jorge Zambrano – estatus: soltero, ocupación: estudiante

Todo comenzó una vez en la que estábamos los 6 involucrados y el resto de la bola en una bar. Ya en el declive de la fiesta, Mariana propone ir a cenar tacos y comienza a preguntarle a la bola que a quién le gustaría ir. Total, los que nos terminamos animando fuimos los 6 mencionados, más que todo por convivir, por la insistencia de Mariana y “pues bueeeno si me echo 1 o 2 taquillos…” Cabe mencionar que esta anécdota ocurrió hace años y en ese entonces yo era todavía un estudiante, por lo que dependía totalmente del dinero que me daban mis padres semanalmente. No voy a entrar en detalles, pero, estaba bastante limitado de presupuesto, no me alcanzaba para andar “padroteando”. Tenía que racionar las idas a discos, a conciertos o las salidas “todo incluido” con chavas con lo que tenía de la semana pasada o ya dar por gastado lo de la próxima y atenerme a las consecuencias.

Llegamos a los tacos, no recuerdo cuánto dinero llevaba y tampoco tenía tanta hambre así que decidí limitarme a un billete de cincuenta pesos que traía. Terminamos de cenar y nos traen la cuenta. Yo ya tenía previsto lo mío así que eché mi billete de cincuenta y me desentendí. Sergio saca un billete de cien pesos o algo así y Paco también saca dinero. Liz hace un movimiento como que va a agarrar algo de su bolsa y Paco: “No no no no no… así esta bien…”, Liz no opuso resistencia alguna. Enseguida la atención pasó a Sandra y con solo la mirada le hizo entender que ella tampoco intentara nada… Yo noté lo sucedido, claro, pero aún no estaba al tanto de la situación porque realmente no estaba poniendo atención. En eso me dice Paco: “Es que nombre… que van a andar pagando…”, yo seguía distraído: “ah okay, está bien…” ¡Inocente! Luego vinieron 10 segundos confusos e incómodos que nadie entendía que era lo que estaba sucediendo, todos volteando a ver a todos y nadie decia nada

.

.

.

1

.

.

.

2

.

.

.

3

.

.

.

4

.

.

.

5

.

.

.

6

.

.

.

7

.

.

.

8

.

.

.

9

.

.

.

Finalmente Paco de mala gana saca más dinero de su cartera y lo pone. Se llevan la cuenta, agarramos los chicles y nos despedimos. En ese momento me percaté de lo sucedido, el comentario era una indirecta muy sutil para darnos a entender a Sergio y a mí que pusiéramos más dinero para completar el gasto de ellas porque “que van a andar pagando”, ahí entendí el verdadero significado de esa frase… ¡Pues entonces que pague el! Se fue el resto y se acerca Sergio conmigo: “Oye, ¿qué es lo que acaba de suceder? No entendí… ¿Las terminamos patrocinamos o qué fue? Se supone que a mi me tocaba x feria y no me llegó nada…”

Me pareció totalmente fuera de lugar e innecesario el gesto de pagar. Si alguien se quiere ver “super lindo”, pues que no ande involucrando a terceros. Aparte, iniciamos el plan animándonos también a ir de la manera más casual y que termine el plan sin habernos dado cuenta, como si nosotros las hubiéramos *invitado a salir* (*connotación de date) con nosotros. Aparte fue tan bizarra la situación que todos nos paramos viéndonos a todos de reojo con las orejas bien paradas y nomas nos despedimos sin decir más, ya nadie le quiso indagar al asunto. Se echó dinero al centro, se hizo un revoltijo mágico y quien sabe como pero ahí quedó. Ni si quiera quedó claro quién se supone que le pagó a quien o que, de manera que por lo general le agradecerían a uno después de ello. En fin, ese fue el relato…





A pagar la cuenta…

12 03 2007

Por Juanky Madero

Hace poco leí un artículo de El Norte titulado “Cuando amar es una cara inversión”, de Pamela Vargas. Me llamó la atención y quise escribir algo al respecto. El artículo trata sobre lo caro que es el noviazgo para los chavos estudiantes. Para que se den una idea del artículo, aquí están algunas citas del mismo:

“Cuando empecé con mi novia fue como si mi papá se ganara otra hija”, dice Carlos, quien en tres años de relación nunca dejó que su novia pagara la cuenta de las comidas y diversiones de fin de semana.

“A mí nunca me ha gustado que si salgo con una chava ella pague”, explica Carlos, “tal vez sea el pedazo de machismo que me queda de que el hombre es el que provee, por eso yo me siento comprometido en cierto grado a pagar”.

Ana, quien a sus 20 años estudia relaciones internacionales en el Tec de Monterrey, concuerda con Carlos en que el hombre es quien debe pagar la cuenta cuando invita a una chica a salir.

“Que el hombre pague es un acto de caballerosidad, es importante, el detalle significa que tiene interés y atención”,

Si un hombre hace una invitación a salir y no paga la cuenta, tanto ella como sus amigas lo critican, es mal visto por todas, explica la joven, quien en ninguno de sus noviazgos ha pagado la cuenta.

Estoy seguro que esas citas habrán provocado reacciones, como fue en mi caso.

Las mujeres tienen siglos luchando por alcanzar un estatus equitativo ante los hombres, en todas las esferas. Estoy totalmente de acuerdo, soy un partidario total de la equidad de género. Por lo mismo, cuando veo actitudes como de esta chava, diciendo que va a criticar a un chavo que no le pague, o de Carlos, que dice que no le gusta que una chava pague, me desconcierto mucho. Aquí me parece que el machismo está muy arraigado, en los dos.

A mi parecer, si un hombre y una mujer están saliendo, y están en igualdad de condiciones (ambos son estudiantes), no hay ninguna razón por la cual el chavo deba pagar todo. No entiendo porque para ser caballeroso, un hombre va a tener que gastar más de su limitado presupuesto. Claro que todo cambia si, por ejemplo, el hombre ya está trabajando y la mujer sigue estudiando, entonces me parece normal que el hombre sea quien pague más.

Recuerdo muy bien una vez hace varios años salí a cenar con una amiga (ni siquiera había intenciones románticas, cuando muchos argumentan que es más importante pagar). Yo estaba buscando trabajo ( ella lo sabía), y mi amiga ya tenía un trabajo que pagaba muy bien. Perfecto. Bueno, cenamos y pedí la cuenta. Naturalmente, el mesero me la entregó a mí. Hubo un momento algo incómodo en el que yo me sorprendí, porque mi amiga no hizo ni el más mínimo movimiento hacia su cartera. Por un segundo me debatí si debía decir algo… Pero no, no había tanta confianza. Para ella era de lo más natural que yo pagara, ¡a pesar de que sabía que no tenía trabajo y ella sí!

Ahora, quisiera dejar claro que para mí no se trata del dinero en sí, sino del hecho en sí. Para mí es muy significativo que una chava pueda dejar atrás los paradigmas sociales y actuar en base a lo que me parece más lógico.

Comparto otra anécdota: Hace años empecé a salir con una chava, esta vez sí, con intenciones “románticas”. En esta ocasión los dos estábamos trabajando. Salimos un par de veces, y yo siempre pagué. Me molestaba un poco, pero pensé que era tal vez por ser las primeras veces. Al fin y al cabo, no puedo esperar milagros. Yo sé que así ha sido por muchos años y los cambios de este tipo no se dan mágicamente. Pero después de 3 o 4 semanas y varias salidas más, pensé que si iba a seguir en serio con ella tenía que ser sincero sobre cómo me sentía. Claro que fue una conversación incómoda, ya se imaginarán. Algo como “ya sé que estás acostumbrada a que el hombre pague todo siempre…

¿Cómo reaccionó? Afortunadamente, muy bien. Claro que se sorprendió, pero de hecho me dijo que debí haberlo mencionado antes. Me comentó que le parecía bien mi actitud, y que ella sólo estaba actuando de la manera en la que estaba acostumbrada.





Absolverán aborto en Cuaresma

5 03 2007

Hola queridos 2 lectores, aunque no está estrictamente relacionado con San Pedro, quisimos compartirles este artículo publicado originalmente en febrero, en El Norte. Esperamos escuchar sus comentarios.

Absolverán aborto en Cuaresma

Por Jessica Castañeda

Da Arquidiócesis regia periodo de gracia para que sacerdotes perdonen dos pecados que causan excomunión

Sólo por la Cuaresma, el aborto y la apostasía (el rechazo a la fe cristiana o el cambio de esta religión por otra) serán perdonados por cualquier sacerdote de la Iglesia católica, señala un comunicado del Arzobispado de Monterrey.

“Ha llegado el tiempo de la Cuaresma, y algunos hermanos se acercan al sacramento por haber incurrido en ciertos pecados que se llaman reservados (aborto y apostasía) y que están gravados con excomunión”, expone el documento emitido el 13 de febrero y publicado en internet con el título “Facultades especiales con motivo de la Santa Cuaresma”, en el apartado de documentos.

“Para estos dos casos, el Obispo concede facultad de absolverlos sólo con motivo de la Santa Cuaresma”, indica el documento.

El documento, firmado por el Arzobispo Francisco Robles Ortega y Alfonso Gerardo Miranda Guardiola, Secretario Canciller, recuerda a los presbíteros que quienes han cometido estos pecados deberán mostrar un verdadero arrepentimiento.

También, indica, deberán hacer penitencia por la gravedad de sus pecados, de forma que puedan ser admitidos en la comunión eclesial.

El Código de Derecho Canónico señala que quien procura el aborto, si éste se produce, incurre en excomunión “latae sententiae”, o sea automática.

La excomunión es la pena eclesiástica más severa y consiste en la expulsión de una persona de la comunidad de fieles y del uso de los sacramentos como resultado de haber cometido una grave falta.

“No es novedad esta Cuaresma, en todas las cuaresmas se da facultad a sacerdotes para perdonar los pecados que ordinariamente son reservados al Obispo, porque es un tiempo especial de conversión y muchísima gente se acerca a confesar en este tiempo”, explicó Gustavo Rodríguez Vega, Obispo Auxiliar de Monterrey.

Pecados como el aborto sólo pueden ser absueltos por el Obispo. Fuera de la Cuaresma los presbíteros, luego de escuchar la confesión, deben pedir autorización de su superior para perdonarlos.

“Una cosa es absolver y otra es autorizar”, aclaró Rodríguez Vega, “el pecado cometido tiene que perdonarse. Si la persona muestra arrepentimiento verdadero, dolor de corazón y entiende el pecado que cometió claro que se le perdona. No hay pecado, por grave que sea, que no se pueda perdonar”.

El comunicado puede ser leído en http://www.arquidiocesismty.org.








A %d blogueros les gusta esto: