Facebook

18 06 2007

por Ale Garza y Jorge Zambrano

Facebook

Facebook es la nueva red social. Por un tiempo me resistí a abrir una cuenta pero después de mucha insistencia, finalmente lo hice. Es parecido a Hi5, Wayn, Bebo, Tagged y no se que tanto más, que por más invitaciones que me llegan, las borro.

-Jorge Zambrano

Okcupid? Check. Myspace? Ya. Hi5? Dejó de ser útil en cuanto la página empezó a informar a los usuarios quienes habían visitado su perfil, pero listo. Facebook se convirtió en el nuevo must have, y rápidamente la gente empezó a instar a sus amigos a que se unieran, para poder expandir su network.

-Ale Garza

Voyeur/exhibicionismo

Aunque originalmente el sitio fue diseñado para mantener el contacto entre ex-colegas, actualmente existen dos tipos de personas que vienen a convivir a este nuevo espacio: los voyeuristas y los exhibicionistas. El éxito de Facebook radica en su inigualable manera de conciliar a estos bandos.

Como exhibicionista ofrece una plétora de oportunidades- fotos, posts públicos en la llamada “wall”, status display, grupos, así como la posibilidad de catalogar cada conocido e informar al mundo exactamente cómo se conocieron y qué historia tienen juntos. Aunque existen distintos niveles de privacidad y límites al acceso al perfil, de todas formas es muy fácil stalkear a gente si en verdad uno se lo propone.

Aquí hay unos tips para recolectar datos inocentes sobre la presa que insiste en hacerse el o la difícil y mantener un perfil privado:

“Yo lo que hago es ver la lista de sus amigos. Me meto a los perfiles de sus amigos y checo si tienen fotos del chavo o si él escribió en su wall. Nunca falla!”

-Cecilia S., edad 25

“La mejor forma de fisgonear es ver si alguien más taggeó fotos de la persona o al menos ver su profile picture en el wall de otras personas!”

-Ricardo S., edad 23

“Mi approach es bastante comprehensivo- uso la información del wall y las tagged pictures para ver qué lugares frecuenta. Y ni hablar de la utilidad de los eventos con RSVP confirmados para saber en dónde topármela.”

-Iván P., edad 28

Entrar diariamente a Facebook y leer el “mini-feed” es como leer el periódico, primera cosa en la mañana y ultima antes de salir del trabajo, no hay que perderse de ningún detalle.

Hay uno que otro que no es exhibicionista, pero por más que intente mantenerse al margen del fenómeno Facebook, no hay escapatoria. Los tags hacen posible que incluso la foto más vergonzosa e incriminante salga al público. Claro que la persona afectada puede borrar el tag, pero con la rapidez del mundo de Facebook, probablemente sea demasiado tarde.

Bombardeo de status (detalles tienen más alcance)

¿Para qué tener una conversación privada por MSN cuando puedes tener la misma conversación pero con un público agradecido e interesado a través de Facebook? El “Wall” sirve para convertir cualquier comentario que en cualquier otra ocasión podría ser prescindible, en un intercambio que sirve para mostrar un vínculo socio afectivo con la otra persona. Por ejemplo, vas al cine con tu amigo como lo has hecho por los últimos años, pero en esta ocasión, al llegar a tu casa, media hora después del fin de la película, te encuentras con un amistoso comentario en tu Wall: “Weeeey estuvo fregona la movie, en serio me encantó! Te acuerdas del señor de adelante?! Jajajajajajajaj XD”. La fórmula de reseña: “oh cuanto nos divertimos” + chiste interno, nunca falla, el 90% de los wall posts son diseñados inconscientemente para alardear de la relación que se goza entre ambas partes.

El otro aspecto del bombardeo masivo de información a través de Facebook es por medio de los Status Updates:

Yuyis Canavati is going to the cinema. 40 minutes ago

Laura Taffich is going crazy. 50 minutes ago

Hugo Garza is =). 2 hours ago

Güero Assad is @ NYC. 2 hours ago

Yuyis Canavati is having lunch with Angela. 3 hours ago.

Felipe Zuazua is @ work. 3 hours ago

Como se puede apreciar, esto cada vez más tiene la misma función que las letras itálicas en el nick de MSN solía tener. (Vease artículo: Simplemente MSN. San Pedro Nights. Abril 1 2007.) Status up dates permiten a la comunidad de Facebook enterarse de los pormenores de sus conocidos- sus alegrías, sus temores, sus tristezas, sus esperanzas, sus sueños, etc. El status a veces es updateado con más frecuencia que un cambio de ropa.

Expanding friend lists

La principal sorpresa que uno se lleva al usar Facebook es la gente que está interesada en ser su amigo. Muchos de nosotros eventualmente perdemos intencionalmente el contacto con varias personas de nuestro pasado- llámense compañeros de primaria, vecinitos de la infancia, molestos compañeros de equipo de trabajo y aquella tipa que te bajo a un chavo. Luego, después de perfeccionar el arte de sordearse cuando se ven en público, pasa lo inimaginable- esas personas que son tan eficaces en voltear al lado opuesto en el momento exacto, de repente te añaden en su lista de amigos y te dejan un mensaje amistoso y nostálgico en tu Wall.

Aunque a simple vista esto podría parecer como un noble acercamiento y cese de hostilidades, en realidad (y sentimos mucho decepcionar a alguno que otro ingenuo lector) esto no es más que un intento de supersize el friend list. Incluso las personas más molestas y evitadas en vida real reciben una cantidad alarmante de friend requests. Esto se puede explicar como una colección de personalidades- y entre más exótico es el espécimen, más “open minded” y “friendly” es la persona que lo tiene en su lista.

Orson Wells asustó a la humanidad con el concepto de Big Brother- pero en la actualidad, tanto el programa de televisión que lleva el mismo nombre, como la versión casera de vigilancia 24/7 (es decir, Facebook) son todo menos preocupantes- que divertido es estar al tanto de todo lo que tus amigos (y conocidos superficiales) hagan! Los sampetrinos tienen gran presencia en Facebook también, y hay distintos grupos de colegios privados y discotecas en los que se puede estar en contacto.





El Premio a la Impuntualidad 2

11 06 2007

por Juanky Madero

El Premio a la Impuntualidad 2

La impuntualidad es un tema que siempre me ha interesado, y al leer el artículo de mi colega George, se me ocurrió hacer una segunda parte. En realidad no es una segunda parte porque creo que ya se cubrieron los aspectos más importantes al respecto, yo sólo quería agregar algunos comentarios.

Para empezar, creo que hay que distinguir entre las situaciones cuando considero que es más importante ser puntual. Claro que sólo es cosa de sentido común. Si se cita a una fiesta a las 9:00, no es tan grave que llegues un poco después porque nadie va a estar esperándote específicamente a ti. Cuando es más importante ser puntual, a mi parecer, es cuando una persona va a estar esperando a que uno llegue. Especialmente si la otra persona estará sola, y se le hace esperar, va a pasar un rato incómodo de tiempo perdido.

Algo que me llamó mucho la atención fue el comentario de George, “Me da la impresión que la impuntualidad aquí la consideran como un rasgo simpático de los mexicanos.” Creo que es muy cierto, y muy triste. La impuntualidad es parte de ese estereotipo del mexicano, estereotipo que tiene una razón de existir muy real. Al parecer, muchos mexicanos no tienen ningún problema con perpetuar el estereotipo de impuntualidad. Como mecionó George, es un rasgo que está presente inclusive en el ambiente empresarial.

Encontré este párrafo en una guía intercultural del departamento de Asuntos Extranjeros de Canadá: Como

un extranjero, es recomendable ser puntual, respetar las fechas límite y asistir regularmente. Sin embargo, no debe esperarse lo mismo de los colegas mexicanos. El cliente, supervisor, colega, etc quizá no sea puntual ni respete los límites de tiempo y puede ausentarse muchas veces.

http://www.intercultures.ca/cil-cai/intercultural_issues-en.asp?lvl=8&ISO=MX&SubjectID=4

Esta es una guía oficial del gobierno canadiense para los que van a hacer negocios a México. ¿Por qué hay tanta gente que lo considera simpático? “Es cultural, así somos”. ¿Significa entonces que no podemos hacer nada al respecto? Creo que puede ser un síntoma de una actitud que se extiende a muchos otros ámbitos más allá de la impuntualidad. Un sentimiento de inferioridad y de cierta manera de resignación ante nuestros fracasos, o al menos ante la ausencia de éxitos, tanto a nivel personal como a nivel del país. Frases que la gente dice al estilo de una “mexicanada” cuando cuando algo se hace mediocremente.





El Premio a la Impuntualidad

3 06 2007

Por Jorge Zambrano

Uno de los tantos aspectos que siempre me ha llamado la atención al momento de observar otras culturas, es la percepción que tienen estas sobre tiempo. Hay las que lo valoran y las que no. En las culturas donde es valorado, el llegar 15 minutos tarde sin justificación, puede ser razón suficiente para deteriorar una amistad o ser despedido de un trabajo. En otras no hay de qué preocuparse, si vas 15 minutos tarde, probablemente te dejen esperando a ti otros 15 más.

Creo ver una relación en esto, me da la impresión que es en las culturas individualistas donde tienden más a valorarlo y en las colectivistas como la nuestra donde se le resta importancia. Me atrevo a decir también que de manera generalizada, se podría decir que los países desarrollados tienden más a valorar el tiempo que los que están en vías de desarrollo. ¿Por qué será? En el caso de México, aquí es totalmente aceptable llegar 15 minutos tarde a una cita. De hecho, creo que es peor visto quien no puede esperar 15 minutos a alguien que quien hacer esperar 15 minutos a alguien.

Me da la impresión que la impuntualidad aquí la consideran como un rasgo simpático de los mexicanos. Muchos sonríen al momento que niegan levemente con la cabeza, cuando ver llegar a alguien tarde a un compromiso, como diciendo “ah nunca puede faltar el impuntual…” A la gente le causa gracia escuchar relatos de extranjeros con culturas muy diferentes, cuando estos se quejan de los inconvenientes que les fueron causados por la impuntualidad mexicana. La gente luego cuenta esos relatos, como si fueran motivo de orgullo, casi compitiendo por ver quien tiene el más gracioso de todos. Lo más que se puede hacer por esos extranjeros en ese momento, es explicarles que es parte del “folklore” y que no se lo tomen de manera personal. Yo que he vivido toda mi vida aquí y aún así me resulta muy molesto, para ellos ha de ser muy difícil.

Esto no es un problema algunos cuantos o del mexicano estereotipo, es un problema generalizado y lo encuentras en lugares donde no esperarías que existiera. ¿Hasta en las empresas? Sí, me entristece conocer gente que a pesar de ser exitosos profesionistas, posean una cultura al respecto tan pobre, que no entiendo como es que llegaron hasta donde están o como han logrado mantenerse ahí. Tan pobre como para relacionar la idea de que el hacer esperar a otra persona, refleja una relación de mayor poder que esta. Que el estar arriba les da el derecho de desperdiciar el tiempo de quienes están debajo a su antojo. En otros países quien no puede estar a tiempo a la hora en que acordó es considerado un inepto, aquí es considerado alguien importante y poderoso. En las empresas, las cosas llegan a tal absurdo que algunas han implementado el “bono por puntualidad”. ¿Al rato van a sacar el “bono por no robar” o que? Creo que el hacer algo bueno es lo que debe de ser premiado, de ninguna manera el “abstenerse de hacer algo malo”. Llegar a la hora que se acordó es lo mínimo esperable de quienes pretenden trabajar juntos.

¿Por qué decidí llamar este artículo el premio a la impuntualidad? Lo hice porque siento que ese es el enfoque con el que se maneja. Algunos les parecerá tan normal la impuntualidad que se extrañan de alguien que parezca no querer aceptarla. Yo siempre he sido muy puntual toda mi vida y me organizo de tal manera en que estoy en el lugar a la hora en que se acordó. No me gusta esperar por lo que yo tampoco hago esperar a la gente con la que quedo. Si por algún imprevisto me doy cuenta que no voy a poder llegar a tiempo, aviso en ese momento y pido disculpas al llegar.

Siento que nosotros mismos somos quienes incentivamos la impuntualidad. Comenzando por aceptar esos 15 minutos de tregua, la gente que podría llegar a tiempo en muchos casos de igual manera los espera por temor a llegar “demasiado temprano” y estar esperando a los demás. Siguiendo por “respetar” la impuntualidad de los demás y retrasar los compromisos a modo que hayan llegado todos los impuntuales. ¿Cuántas veces no ha tenido que esperar uno, “15 minutillos más” a que llegue la mayoría de la gente para que comienze una conferencia o alguna cosa por el estilo? Eso empeora sumandole el que aquí, tener algún conocido haciendo fila es garantía de alcanzar buen lugar. ¿A quién le importa llegar temprano si comoquiera es solo cosa de darse la vuelta y ver a quien se topan? Luego no falta el listillo que quiere apartar la fila entera en el cine.

Otro caso muy notorio, al menos para mí, es en las cenas. La diferencia de llegada entre el primero y el último puede ser fácilmente de 1 hora, pero eso sí, nadie comienza hasta que llegue el último, y nadie se levanta hasta que el último haya terminado. Actuando de esa manera, realmente el de la mejor posición siempre es el impuntual, el jamás desperdicia su tiempo.








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