Lady Controversia

6 05 2011

Siempre generando controversia

Por Juanky Madero

Un breve comentario sobre algo que escuché hoy y pensé que era interesante para compartir con los lectores de SPNs para escuchar sus opiniones.

En la mañana venía manejando y escuché a Pedro Ferriz (no soy fan pero prendí el radio y estaba hablando de Lady Gaga y me llamó la atención.   El señor estaba verdaderamente en shock y tremendamente ofendido. Entiendo que ayer se presentó Lady Gaga en el DF, y como es su costumbre, causó mucha controversia.  No sé qué hizo la señorita Gaga al principio del concierto pero Ferriz  dijo que “no lo podía decir al aire”, y que dijo cosas extremadamente irreverentes contra Jesús.    Dijo que estaba verdaderamente confundido, que no lo lograba entender, y que peor aún… la siguiente generación (su hijo), tampoco lograba entenderlo.

La verdad, no estoy muy familiarizado con todo el fenómeno Lady Gaga. He escuchado algunas canciones y me parece que son muy pegajosas. No son obras de arte, pero por lo general así es el pop.   Lo que me sorprendió mucho, fue en sí que Ferriz estuviera tan sorprendido.  “Quisiera penetrar en su psicología” dijo, o algo muy parecido.    A mí me parece que es bastante sencillo.  ¿Por qué hace todo lo que hace?  Pues para llamar la atención. La controversia siempre vende.   Como el mismo Ferriz comentó en su programa, es de cierta manera lo que Madonna hacía cuando iniciaba su carrera.   Mucho sexo, blasfemia, atuendos muy llamativos, etc.  Llamaba mucho la atención y ambas se han convertido en fenómenos mediáticos enormes. (aunque falta ver por cuánto tiempo lo mantendrá Lady Gaga).

Habrá quien pueda debatir que no es sólo para llamar la atención, que así es ella y busca establecer su identidad única o algo así. No sé… puede ser.   Tiene una canción que se llama “Born this way” en la que habla de defender a la gente como es, sin buscar cambiarla, y  al parecer la canción se ha convertido en una especie de himno en la comunidad gay.  Me parece muy bien todo eso. No tengo ningún problema y creo que puede tener una influencia positiva.

En fin, regresando a la controversia reciente. Investigué un poquito, y aunque no sé exactamente  lo que hizo Lady Gaga que enfureció tanto al señor Ferriz,  descubrí que acaba de sacar una canción que se llama “Judas”.    Y al parecer en el video ella encarna a María Magdalena, la ex prostituta a la que Jesús perdonó.

Un extracto de la canción:

When he comes to me, I am ready
I’ll wash his feet with my hair if he needs
Forgive him when his tongue lies through his brain
Even after three times, he betrays me

I’ll bring him down, bring him down, down
A king with no crown, king with no crown

I’m just a Holy fool, oh baby he’s so cruel
But I’m still in love with Judas, baby

(mi traducción , no profesional pero creo que da la idea adecuada)

 

Cuando viene a mí, estoy lista.

Lavaré sus pies con mi cabello si lo necesita

Lo perdonaré cuando su lengua mienta a través de su cerebro

Inclusive si después de tres veces, me traiciona

 

Lo derrocaré, lo derrocaré

Un rey sin corona, rey sin corona

 

Sólo soy una tonta Santa, Oh baby, él es tan cruel

Pero aún estoy enamorada de Judas.

 

 

¿Qué opinan?  ¿Quiere ofender, o no? ¿Sólo quiere llamar la atención? ¿Les gusta su música? ¡Buen fin!

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El Premio a la Impuntualidad

3 06 2007

Por Jorge Zambrano

Uno de los tantos aspectos que siempre me ha llamado la atención al momento de observar otras culturas, es la percepción que tienen estas sobre tiempo. Hay las que lo valoran y las que no. En las culturas donde es valorado, el llegar 15 minutos tarde sin justificación, puede ser razón suficiente para deteriorar una amistad o ser despedido de un trabajo. En otras no hay de qué preocuparse, si vas 15 minutos tarde, probablemente te dejen esperando a ti otros 15 más.

Creo ver una relación en esto, me da la impresión que es en las culturas individualistas donde tienden más a valorarlo y en las colectivistas como la nuestra donde se le resta importancia. Me atrevo a decir también que de manera generalizada, se podría decir que los países desarrollados tienden más a valorar el tiempo que los que están en vías de desarrollo. ¿Por qué será? En el caso de México, aquí es totalmente aceptable llegar 15 minutos tarde a una cita. De hecho, creo que es peor visto quien no puede esperar 15 minutos a alguien que quien hacer esperar 15 minutos a alguien.

Me da la impresión que la impuntualidad aquí la consideran como un rasgo simpático de los mexicanos. Muchos sonríen al momento que niegan levemente con la cabeza, cuando ver llegar a alguien tarde a un compromiso, como diciendo “ah nunca puede faltar el impuntual…” A la gente le causa gracia escuchar relatos de extranjeros con culturas muy diferentes, cuando estos se quejan de los inconvenientes que les fueron causados por la impuntualidad mexicana. La gente luego cuenta esos relatos, como si fueran motivo de orgullo, casi compitiendo por ver quien tiene el más gracioso de todos. Lo más que se puede hacer por esos extranjeros en ese momento, es explicarles que es parte del “folklore” y que no se lo tomen de manera personal. Yo que he vivido toda mi vida aquí y aún así me resulta muy molesto, para ellos ha de ser muy difícil.

Esto no es un problema algunos cuantos o del mexicano estereotipo, es un problema generalizado y lo encuentras en lugares donde no esperarías que existiera. ¿Hasta en las empresas? Sí, me entristece conocer gente que a pesar de ser exitosos profesionistas, posean una cultura al respecto tan pobre, que no entiendo como es que llegaron hasta donde están o como han logrado mantenerse ahí. Tan pobre como para relacionar la idea de que el hacer esperar a otra persona, refleja una relación de mayor poder que esta. Que el estar arriba les da el derecho de desperdiciar el tiempo de quienes están debajo a su antojo. En otros países quien no puede estar a tiempo a la hora en que acordó es considerado un inepto, aquí es considerado alguien importante y poderoso. En las empresas, las cosas llegan a tal absurdo que algunas han implementado el “bono por puntualidad”. ¿Al rato van a sacar el “bono por no robar” o que? Creo que el hacer algo bueno es lo que debe de ser premiado, de ninguna manera el “abstenerse de hacer algo malo”. Llegar a la hora que se acordó es lo mínimo esperable de quienes pretenden trabajar juntos.

¿Por qué decidí llamar este artículo el premio a la impuntualidad? Lo hice porque siento que ese es el enfoque con el que se maneja. Algunos les parecerá tan normal la impuntualidad que se extrañan de alguien que parezca no querer aceptarla. Yo siempre he sido muy puntual toda mi vida y me organizo de tal manera en que estoy en el lugar a la hora en que se acordó. No me gusta esperar por lo que yo tampoco hago esperar a la gente con la que quedo. Si por algún imprevisto me doy cuenta que no voy a poder llegar a tiempo, aviso en ese momento y pido disculpas al llegar.

Siento que nosotros mismos somos quienes incentivamos la impuntualidad. Comenzando por aceptar esos 15 minutos de tregua, la gente que podría llegar a tiempo en muchos casos de igual manera los espera por temor a llegar “demasiado temprano” y estar esperando a los demás. Siguiendo por “respetar” la impuntualidad de los demás y retrasar los compromisos a modo que hayan llegado todos los impuntuales. ¿Cuántas veces no ha tenido que esperar uno, “15 minutillos más” a que llegue la mayoría de la gente para que comienze una conferencia o alguna cosa por el estilo? Eso empeora sumandole el que aquí, tener algún conocido haciendo fila es garantía de alcanzar buen lugar. ¿A quién le importa llegar temprano si comoquiera es solo cosa de darse la vuelta y ver a quien se topan? Luego no falta el listillo que quiere apartar la fila entera en el cine.

Otro caso muy notorio, al menos para mí, es en las cenas. La diferencia de llegada entre el primero y el último puede ser fácilmente de 1 hora, pero eso sí, nadie comienza hasta que llegue el último, y nadie se levanta hasta que el último haya terminado. Actuando de esa manera, realmente el de la mejor posición siempre es el impuntual, el jamás desperdicia su tiempo.





Anillos de Promesa

21 05 2007

Por Jorge Zambrano

Anillo de Promesa

¿Alguna vez, alguien de ustedes se ha visto envuelto en una plática acerca de este tipo de anillos? Estamos hablando de algo REALMENTE regio…

Tiempos como este se veían tan, pero tan lejanos… cuando nuestras platicas giraban en torno a las chavas, las fiestas, las pedas, los conciertos, los carros, las motos y el fútbol… pero esos tiempos lejanos se han ido acercando sin que nos diéramos cuenta y ahora estamos inmersos en ellos. Las cosas cambiaron de eso a: el trabajo, la política, los negocios, las casas, las cuentas de banco, las bodas, etc… Típicamente para llegar a una boda hay que comprometerse, pero aquí en el norte, antes de eso inventamos otro escalón que es el famoso anillo de promesa.

Aquí, se habla principalmente de 2 tipos de anillos: este son, el de promesa y el de compromiso. Yo no soy un experto en el tema, de hecho ni me interesa, pero la vida tiene sus maneras de introducirte.

Una vez estaba platicando con una compañera de la escuela y cuando se rozó el tema de su estatus, levantó su mano izquierda hacia mí para mostrarme un brillante anillo, (un poco sonrojado) “ah okay, estas comprometida entonces…” Antes de eso, si sabía de, mas no me ponía yo a mirar las manos de las chavas para ver si llevan anillos o no, pero a partir de esa experiencia, me di cuenta que ya es tiempo, no esta por demás echar un vistazo rápido.

El Anillo de Promesa:

Hasta el momento yo solo se que se utiliza en el norte, la gente del centro y sur del país con la que he hablado ni saben que existe. Físicamente no se que diferencia tiene contra un anillo de compromiso, mas que el de promesa es de menor calidad y tiene una piedra mas pequeña, pero a simple vista no distingo uno del otro. Se usa en el mismo dedo que el de compromiso (vease ilustración de arriba). Es una especie de “pre-anillo” de compromiso.Así que si vas por orden en el esquema regio, vendría siendo algo así:

Conocer —> Andar quedando —> Noviazgo —> Anillo de promesa —> Anillo de compromiso —> Matrimonio —> Relaciones Sexuales (jaja!)

Para mi manera de verlo, ese esquema podría ser más sencillo… el anillo de promesa viene sobrando y las relaciones se pueden ir intercalando por ahí… ¡Es que realmente a este anillo no le encuentro razón de ser! bueno mentira… si la hay más no va de acuerdo a mi modo de pensar. Quienes están a favor de esa tradición argumentan que es una manera de darle todavía más formalidad a una relación. Que es una manera de mostrar la intención que uno tiene de casarse con la novia, más… no exactamente en este momento. Más bien, es una promesa de que se va a comprometer en un futuro a casarse con ella en algún punto de sus vidas. No veo cual es la novedad ahí, idealmente se supone que para eso son las relaciones. No me refiero que son para casarse, personalmente no veo el matrimonio como el único camino. Me refiero a compartir tu vida con alguien a quien quieres a través del medio que más se adecue a las necesidades de ambos. Para fines de este artículo consideremos que si estamos hablando de matrimonio.

Ese tipo de promesas para mi son absurdas, ¿para que tanto rodeo?, ¿para que prometer que vas a prometer algo?, mejor cuando realmente estés seguro de que te quieres comprometer bien ¡hazlo! y no te andes con promesas de segundo orden.

Lo peor de todo, es que aquí (generalizando) las chavas al recibirlo se emocionan y le llaman a todas su amigas del grupo del martecitos para contarles que ya les dieron anillo de promesa. Eso es EL chisme del mes, todas las amigas se alborotan y lo quieren ver y la que lo recibió lo porta con orgullo. Mientras que por el otro lado a mi me da tristeza cada vez que me entero de eso. Lo veo como una manera de “marcar”, de separar a una mujer de una manera tan vil como marcar con un fierro al ganado ¡¿Y que ellas les emocione eso?!

Otra razón por lo que lo dan algunos, es para “apaciguar” a las que tienen la intensa psicosis por casarse (por lo general esas del grupo del martecitos que se emocionaron). Algunas es porque ya todas sus amigas se están casando, otras porque ya son unas “señoronas quedadas de 26 años”, otras porque las presionan en su casa, en fin, hay muchísimos motivos. Esta psicosis de casarse llega a tal grado, que he escuchado casos en los cuales mujeres tienen iglesia separada para x fecha, cuando aún ni si quiera tienen novio. La reservación es solo “por si la llegan a ocupar en ese entonces”. A mi sinceramente me desconcertaría mucho que mi novia me hiciera el “pequeño comentario” de que tiene iglesia separada para dentro de x tiempo. Mal si es desde que nos conocemos, creo que lo pudimos haber platicado los dos ¡pero todavía peor si la tenía desde antes de que nos conocieramos! Ir pensando que se acerca la fecha y sentirse presionado a “cuadrar” las cosas con esa fecha que viene para ver si si la tomamos o si la dejamos pasar, no gracias, prefiero que las cosas se den naturalmente de adentro hacia fuera y no al revés. Entonces en los casos donde hay mucha presión de parte de la mujer por casarse, el hombre le suelta un anillo de promesa ya para aliviarse de esa presión al menos por un rato.

Otro caso típico en que la gente da anillo de promesa es cuando por alguna razón se van a separar geográficamente. El caso típico es que alguno de los dos se va a ir a estudiar maestría al extranjero. Aquí entran en juego varias limitantes que hay quienes las tienen y quienes no, pero quienes dan anillos de promesa en la mayoría de los casos si las tienen. El asunto está en que “no pueden” irse a vivir juntos al extranjero nomás así porque aún no están casados y eso sería pecado y la gente que comete pecados se muere y se va al infierno. Y tampoco se pueden casar en ese momento porque no tienen los medios. Ahí dan un anillo de promesa para amarrar e irse con más tranquilidad a estudiar fuera.

Básicamente esas son las razones, todas van hacia “comprometerse” aun más en la relación. Yo no entiendo como un anillo de promesa va a lograr eso, ni que fuera un anillo mágico. El compromiso esta en esas personas, no en el anillo y el usarlo o no, no va a impedir que esa relación se desmorone si las cosas no están como debieran estar. No veo la necesidad de “materializar” una promesa de esa manera. Es más, el darse anillos de promesa pienso yo que incluso en algunos casos puede llegar a empeorar la relación (como también en el caso de separar la iglesia con anticipación). Mete una enorme presión en un momento en el cual tal vez la relación no es lo suficiente sólida para soportarla. Probablemente están a gusto juntos, pero a la relación aún le falta “madurar” y el ya irse encaminando de esta manera siento yo que puede dejar a la chava que lo recibió con un sentimiento de “acorralada”. ¿Les parece razonable si digo (otra vez generalizando) que un caso tipico es: El chavo unos cuantos años mayor que la chava, el ya tiene trabajo estable, ya viajó, tal vez hasta ya hasta hizo una maestría, ya hizo sus cosas que tenía que hacer, y la novia apenas está terminando su carrera y ya le andan soltando el anillo?

Como podrán deducir, yo jamás me plantearía la posibilidad de dar un anillo de promesa, pero cada quien es libre de hacer lo que se le da la gana mientras no afecte a los demás… Cada persona es un mundo.

Si gustan aprender sobre anillos de compromiso hagan click aquí





A pagar la cuenta…

12 03 2007

Por Juanky Madero

Hace poco leí un artículo de El Norte titulado “Cuando amar es una cara inversión”, de Pamela Vargas. Me llamó la atención y quise escribir algo al respecto. El artículo trata sobre lo caro que es el noviazgo para los chavos estudiantes. Para que se den una idea del artículo, aquí están algunas citas del mismo:

“Cuando empecé con mi novia fue como si mi papá se ganara otra hija”, dice Carlos, quien en tres años de relación nunca dejó que su novia pagara la cuenta de las comidas y diversiones de fin de semana.

“A mí nunca me ha gustado que si salgo con una chava ella pague”, explica Carlos, “tal vez sea el pedazo de machismo que me queda de que el hombre es el que provee, por eso yo me siento comprometido en cierto grado a pagar”.

Ana, quien a sus 20 años estudia relaciones internacionales en el Tec de Monterrey, concuerda con Carlos en que el hombre es quien debe pagar la cuenta cuando invita a una chica a salir.

“Que el hombre pague es un acto de caballerosidad, es importante, el detalle significa que tiene interés y atención”,

Si un hombre hace una invitación a salir y no paga la cuenta, tanto ella como sus amigas lo critican, es mal visto por todas, explica la joven, quien en ninguno de sus noviazgos ha pagado la cuenta.

Estoy seguro que esas citas habrán provocado reacciones, como fue en mi caso.

Las mujeres tienen siglos luchando por alcanzar un estatus equitativo ante los hombres, en todas las esferas. Estoy totalmente de acuerdo, soy un partidario total de la equidad de género. Por lo mismo, cuando veo actitudes como de esta chava, diciendo que va a criticar a un chavo que no le pague, o de Carlos, que dice que no le gusta que una chava pague, me desconcierto mucho. Aquí me parece que el machismo está muy arraigado, en los dos.

A mi parecer, si un hombre y una mujer están saliendo, y están en igualdad de condiciones (ambos son estudiantes), no hay ninguna razón por la cual el chavo deba pagar todo. No entiendo porque para ser caballeroso, un hombre va a tener que gastar más de su limitado presupuesto. Claro que todo cambia si, por ejemplo, el hombre ya está trabajando y la mujer sigue estudiando, entonces me parece normal que el hombre sea quien pague más.

Recuerdo muy bien una vez hace varios años salí a cenar con una amiga (ni siquiera había intenciones románticas, cuando muchos argumentan que es más importante pagar). Yo estaba buscando trabajo ( ella lo sabía), y mi amiga ya tenía un trabajo que pagaba muy bien. Perfecto. Bueno, cenamos y pedí la cuenta. Naturalmente, el mesero me la entregó a mí. Hubo un momento algo incómodo en el que yo me sorprendí, porque mi amiga no hizo ni el más mínimo movimiento hacia su cartera. Por un segundo me debatí si debía decir algo… Pero no, no había tanta confianza. Para ella era de lo más natural que yo pagara, ¡a pesar de que sabía que no tenía trabajo y ella sí!

Ahora, quisiera dejar claro que para mí no se trata del dinero en sí, sino del hecho en sí. Para mí es muy significativo que una chava pueda dejar atrás los paradigmas sociales y actuar en base a lo que me parece más lógico.

Comparto otra anécdota: Hace años empecé a salir con una chava, esta vez sí, con intenciones “románticas”. En esta ocasión los dos estábamos trabajando. Salimos un par de veces, y yo siempre pagué. Me molestaba un poco, pero pensé que era tal vez por ser las primeras veces. Al fin y al cabo, no puedo esperar milagros. Yo sé que así ha sido por muchos años y los cambios de este tipo no se dan mágicamente. Pero después de 3 o 4 semanas y varias salidas más, pensé que si iba a seguir en serio con ella tenía que ser sincero sobre cómo me sentía. Claro que fue una conversación incómoda, ya se imaginarán. Algo como “ya sé que estás acostumbrada a que el hombre pague todo siempre…

¿Cómo reaccionó? Afortunadamente, muy bien. Claro que se sorprendió, pero de hecho me dijo que debí haberlo mencionado antes. Me comentó que le parecía bien mi actitud, y que ella sólo estaba actuando de la manera en la que estaba acostumbrada.





Absolverán aborto en Cuaresma

5 03 2007

Hola queridos 2 lectores, aunque no está estrictamente relacionado con San Pedro, quisimos compartirles este artículo publicado originalmente en febrero, en El Norte. Esperamos escuchar sus comentarios.

Absolverán aborto en Cuaresma

Por Jessica Castañeda

Da Arquidiócesis regia periodo de gracia para que sacerdotes perdonen dos pecados que causan excomunión

Sólo por la Cuaresma, el aborto y la apostasía (el rechazo a la fe cristiana o el cambio de esta religión por otra) serán perdonados por cualquier sacerdote de la Iglesia católica, señala un comunicado del Arzobispado de Monterrey.

“Ha llegado el tiempo de la Cuaresma, y algunos hermanos se acercan al sacramento por haber incurrido en ciertos pecados que se llaman reservados (aborto y apostasía) y que están gravados con excomunión”, expone el documento emitido el 13 de febrero y publicado en internet con el título “Facultades especiales con motivo de la Santa Cuaresma”, en el apartado de documentos.

“Para estos dos casos, el Obispo concede facultad de absolverlos sólo con motivo de la Santa Cuaresma”, indica el documento.

El documento, firmado por el Arzobispo Francisco Robles Ortega y Alfonso Gerardo Miranda Guardiola, Secretario Canciller, recuerda a los presbíteros que quienes han cometido estos pecados deberán mostrar un verdadero arrepentimiento.

También, indica, deberán hacer penitencia por la gravedad de sus pecados, de forma que puedan ser admitidos en la comunión eclesial.

El Código de Derecho Canónico señala que quien procura el aborto, si éste se produce, incurre en excomunión “latae sententiae”, o sea automática.

La excomunión es la pena eclesiástica más severa y consiste en la expulsión de una persona de la comunidad de fieles y del uso de los sacramentos como resultado de haber cometido una grave falta.

“No es novedad esta Cuaresma, en todas las cuaresmas se da facultad a sacerdotes para perdonar los pecados que ordinariamente son reservados al Obispo, porque es un tiempo especial de conversión y muchísima gente se acerca a confesar en este tiempo”, explicó Gustavo Rodríguez Vega, Obispo Auxiliar de Monterrey.

Pecados como el aborto sólo pueden ser absueltos por el Obispo. Fuera de la Cuaresma los presbíteros, luego de escuchar la confesión, deben pedir autorización de su superior para perdonarlos.

“Una cosa es absolver y otra es autorizar”, aclaró Rodríguez Vega, “el pecado cometido tiene que perdonarse. Si la persona muestra arrepentimiento verdadero, dolor de corazón y entiende el pecado que cometió claro que se le perdona. No hay pecado, por grave que sea, que no se pueda perdonar”.

El comunicado puede ser leído en http://www.arquidiocesismty.org.





Tanaka Gold

26 02 2007

por Jorge “George” Zambrano

Tanaka Gold

 

Las primeras veces que escuché por boca de conocidos sobre un tal restaurante llamado Señor Tanaka, restaurante-barra japonés muy de moda ubicado en la “Plaza Duendes” en pleno corazón sampetrino, me llamó mucho la atención el nombre. ¿Sr. Tanaka? En ese entonces, apenas comenzaba a volverse popular entre la gente de la colonia, pero me recordó a la vez, muchos años atrás, cuando mis amigos me explicaron que era “Robertear”[i]. Son cosas que uno como sampetrino simplemente tiene que saber.

Poco a poco todo se fue volviendo cuestión de quienes ya habían ido al Señor Tanaka, quienes no habían ido pero al menos habían escuchado hablar de el, y quienes no habían siquiera escuchado el nombre. Hasta que una buena vez, por motivo de compromisos sociales, finalmente llegó mi esperado turno.

El Sr. Tanaka tiene todo lo que necesitas para hacer una entrada espectacular e impresionar a tu date. Dejas tu carro encargado en el valet parking, te abren la puerta y entras a una concurrida recepción donde, por supuesto, tienen tu reservación en la lista y te indican la mesa. La gente dentro parece arrancada de las pasarelas de FTV[ii]; la decoración, del último ejemplar de Architectural Record; la música, prestada del Buddha Bar, y los precios uno los puede imaginar desde antes de entrar. El sentimiento al entrar a este tipo de establecimientos exclusivos es de cierta forma similar al de entrar “partiendo plaza” a una disco de moda, donde quienes están dentro y son bien recibidos forman parte de ese codiciado “ser alguien”.

Me dicen que la comida del Sr. Tanaka es de muy buen sabor y alta calidad, yo en lo personal no la he degustado. Solo la conozco de vista, pero tengo la firme sospecha de que si no eres de que “la entradita al centro, y que el plato fuerte, y que esto y lo otro, y que el postrecito, y que el cafecito, y demás“, terminarás más tarde en los hochos[iii] o preparándote (y en algunos casos, levantando a la servidumbre para que te preparen) un sándwich al llegar a casa. Aunque si el dinero no es un impedimento, repito, la comida tiene fama de ser de muy buen gusto, o “deli” como dirían algunas regias.

Fue esa vez en el Tanaka donde por un momento dejé a un lado mis convicciones personales para hacer un experimento y vivir en carne propia la experiencia Tanaka. Ordené un Tanaka Gold ($99.00 pesos) al primer mesero que se me cruzó. Tanaka Gold es un martini que, hay que aceptarlo, tiene muy buen sabor; pero lo que me hizo pedirlo fue que como su nombre lo sugiere, contiene hojas de oro de cierta cantidad de kilates (especificada en el menú) espolvoreadas en él. Un lujo digno de los dioses. Cuando me lo trajeron estuve por un momento meneando la copa y admirando el brillo de las hojillas de oro que flotaban en el. Y así tal y como suena “Eat your bling”. Di el primer trago y sentí el líquido fluir a través de mi cuerpo. En ese momento, al borde del éxtasis, dejé de ser mortal y me convertí en un dios.

Bueno. No. No se siente nada, no sabe a nada tampoco el oro.

Comer oro. Jamás se me hubiera ocurrido esa ostentosidad tan rebuscada, en la cual al día siguiente de una noche de copas tal vez pudiera yo donar mi “golden nugget” al Teletón o a alguna ONG. Tengo que admitir que cuando me terminé el martini, no me sentí una mejor persona ni nada por el estilo y no sabía que hacer con el oro que se quedó en la copa, si llevármelo o comérmelo o qué. Viendo el oro ahí y no saber que hacer me dejó reflexionando. Eso de comer oro es algo parecido al canibalismo humano, comer algo preciado y deseado porque de esa manera pasa a formar parte de ti… ahí lo terminé dejando.

Hice a través de Internet una pequeñísima investigación acerca del tema y al parecer esto de comer oro no es ninguna novedad. Supuestamente esto se viene haciendo desde la época de los Egipcios y ahora se puede ver con regularidad en Asia, y también, por supuesto, en la más alta cocina de cualquier lugar. No encontré ninguna fuente de información vasta al respecto pero si muchos sitios de cocina que lo mencionan sin dar detalles y enfocándose principalmente en el aspecto decorativo.

El oro comestible (edible gold, gold leaf o flakes), es generalmente usado en chocolates, postres, bebidas, etc. y hay muchos sitios de Internet donde lo puedes comprar (como dato curioso, en cuanto al precio, en un sitio vi que vendían un gramo por $75.00 dólares). En la industria alimenticia el oro comestible es conocido como el aditivo E175 y no es considerado de ninguna manera como parte de los requerimientos nutricionales de los humanos. No es dañino comerlo, o al menos no encontré un sitio donde se afirmara lo contrario, ya que es biológicamente inerte, razón por la cual también hay gente que le pide a su dentista que le meta bling-bling a sus dientes sin problema alguno. Es raramente utilizado y no se conocen efectos colaterales siempre y cuando sea utilizado como detalle. Es permitido en todo el mundo salvo en pocos países (Australia, por citar alguno). Entonces, dañino no es, pero raro, indudablemente. No veo por qué alguien querría hacer transitar oro a través de su cuerpo para que, literalmente, termine este en el fondo de las cañerías de Agua y Drenaje.

Sin duda ir al Sr. Tanaka es un “must”. Lujo, “drinks,” glamour y buen ambiente hacen que valga la pena, y si a esto le sumas la oportunidad de tomar un Tanaka Gold, la experiencia será dorada. ¡No dejen de ir!


[i] Dícese al acto, común entre quinceañeros a quienes les acaban de soltar el carro por primera vez, de transitar en automóvil con fin exclusivamente social la calle Roberto Garza Sada.

[ii] Fashion TV, canal de moda internacional.

[iii] Perros calientes vendidos por vendedores ambulantes, frecuentemente acompañados por Ruffles y Doritos molidos.








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