SPNs Memo: Facebook

3 05 2011

¡Hola SPNighters!, el otro día me pasaron un tip de Facebook que jamás hubiera descubierto por mi cuenta. ¿Han notado que en el News Feed solamente les aparecen feeds de las mismas personas siempre? ¿Qué pasó con toda esa gente que posteaba regularmente y que ahora no has sabido nada de ell@s? Entre los muchos cambios que le han hecho al Facebook, hay uno que configuró que por default te aparezcan noticias solamente de la personas y páginas con las que más interactúas. Para cambiar eso, hay que, en el encabezado de News Feed, dar click en 300+ > Edit Options y seleccionar la opción de Show posts from: All of your friends and pages.

Enjoy! ;-)

SPNs Staff

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Ahora síguenos en Twitter!

28 04 2011

Sanpedronights ya está en Twitter. Síguenos en @sanpedronights.





Anillos de Compromiso: el diamante

26 04 2011

por Jorge Zambrano

En vista del ENORME interés que la gente resultó tener por los Anillos de Promesa, decidí ahora escribir un artículo sobre Anillos de Compromiso. Como dato curioso, les comparto algunas de nuestras estadísticas: a este blog han llegado  3,153 personas a través de la palabra “anillos”, 2,647 a través de “anillo de promesa” y 2,414 a través de “anillos de promesa”. ¡Esos 3 términos se encuentran dentro de nuestro Top 5 de todos los tiempos!

Yo no di anillo de promesa, mi postura no ha cambiado desde que escribí el artículo, pero me doy cuenta que la mayoría de quienes leyeron el artículo sí dieron, recibieron, quieren dar, o quieren recibir uno. Lo que sí les comento es que, apegándome a las normas sociales establecidas, hace un año di un anillo de compromiso. Cuando comencé la búsqueda, pensé en cómo me hubiera gustado encontrar un artículo del tipo things I wish I knew when I was buying. En mi caso, un par de amigos me asesoraron, busqué información en internet, y visite varias joyerías. ¡Espero que esta información les sea útil!

En cuanto al diamante, hay 6 elementos que considerar:

  • Certificación: Esto significa que un laboratorio especializado detalla de manera objetiva las características del diamante. El más reconocido es el GIA ¿Qué ventajas tiene el que un diamante esté certificado? 1. El que uno sepa que lo que está comprando es realmente un diamante. 2. El que uno sepa que el diamante no proviene de zonas de conflicto (¿Vieron la pelicula “Blood Diamonds”? Yo la vi con mi novia pero no funcionó, sí tuve que como quiera comprar un diamante). 3. El que uno conozca de manera exacta sus características. Para cada diamante certificado existe un dossier que detalla sus características y que contiene un número de serie. Cuando un diamante está certificado por lo general también está inscrito, eso significa que le inscriben con un laser su número de serie, el cual solo puedes ver con un lente de aumento 40X o algo así. La otra ventaja que eso tiene es que al momento que lleven a limpiar su anillo de compromiso, sea mucho más difícil que les cambien su diamante por otro de menor calidad. Los diamantes certificados obviamente son más caros y por supuesto existen los diamantes con inscripciones piratas. En la página de la GIA puedes revisar la certificación de un diamante teniendo a la mano su número de serie y cantidad de quilates.
  • Forma: Existe redondo, radiante, princesa, etc. El que yo creo que todos conocemos es el redondo o brillante (véase ilustración), es por mucho el más popular a nivel mundial. El corte brillante es el más caro ¿por qué? porque es en el que más material se desperdicia. Para mi gusto también es el que mejor se ve.
  • Corte: Este cuantifica su calidad, las escalas comunes miden simetría y pulido y van de mejor a peor: Ideal, Excellent, Very Good, Good. No les sabría describir como es el corte ideal porque necesitaríamos entender complicadas teorías del comportamiento de la luz y cálculos matemáticos para optimizar las proporciones en que el diamante tiene que ser cortado para mejorar su desempeño visual. En el dossier viene un esquema de las proporciones pero ya que uno las sepa interpretar es otra cosa, traten de irse siempre por corte Ideal o Excellent.
  • Tamaño: A la gente le gustan los números enteros, el número que a todo mundo le viene a la mente es el 1.00 porque suena como un número “completo”, la gente no tiende a pensar en términos de números decimales. El tamaño se mide en quilates y los “comunes” van desde 0.25 a uno y cacho. En mi opinión—y dependiendo mucho del medio social en que se muevan—no es común ver diamantes de más de un quilate. El precio por quilate no varía de manera lineal, un diamante de 1.00 quilate no cuesta el doble que uno de 0.50 quilates, ¡cuesta VARIAS veces más!
  • Color: El color de un diamante va desde D (incoloro) hasta Z (amarillo). En mi opinión, la escala maneja demasiados valores—es imposible para alguien que no sea un experto distinguir entre un color D y un E. Algunas joyerías de marca solo manejan diamantes de colores D al G. Al igual que con los quilates, de una letra a la siguiente el incremento en precio no es lineal.
  • Pureza: La escala de pureza se refiere a las inclusiones e imperfecciones presentes y va de mejor a peor: FL (flawless), IF (internally flawless), VVS1 (very, very slightly included), VVS2, VS1 (very slightly included), VS2, SI1 (slightly included), SI2, I1 (included), I2, I3. Igual que con los demás parámetros, el incremento de precio de un grado al siguiente no es lineal. Existe cierta convención popular que de un VS2 para arriba, es un buen diamante. Estoy de acuerdo, las impurezas no se pueden percibir a simple vista, se necesita un microscopio.

Ahora lo que hay que conseguir es un buen balance entre estos seis elementos. Hay quienes prefieren tener un diamante de 1.00 quilate pero amarillo y hay quienes prefieren uno de 0.30 quilates pero incoloro. En mi opinión, los factores que más importan son el corte y el tamaño. En cuanto al corte, un diamante bien cortado va a refractar la luz en muchos colores, un diamante mal cortado va a ser opaco y no va a “deslumbrar”. En cuanto al tamaño, vamos a ser sinceros, dejémoslo en que esta es una de esas cosas en las que “el tamaño sí importa”. A simple vista no se nota la diferencia entre un 0.60 y un 0.70, pero sí cuando se compara uno con otro, lo cual seguramente sucederá tarde o temprano. El color y la pureza—siempre y cuando estén dentro de un rango “moderado”—van a ser muy difíciles de distinguir.

Do’s & Don’ts: Comprar un diamante es a fin de cuentas una negociación. Cuando uno entra a una joyería, uno ya trae en la mente un número y—en mi opinión—es importante NO revelarlo. Tal vez el joyero tratará hacerte creer que si no le dices cuanto tienes pensado gastar, no sabe ni cómo atenderte, pero yo no estoy de acuerdo. Uno siempre puede llegar diciendo “Estoy interesado en un D-G, VS2, forma redonda, corte excelente y certificado por la GIA” y no creo que tengan más de  cinco opciones que cumplan con esos requisitos. ¿Por qué digo que no hay revelar el número? Si uno revela desde un principio cuanto está dispuesto a gastar lo más probable es que termines gastando exactamente eso, ya sea que solamente te muestren opciones que estén por encima de tu número y luego te hagan un “descuento”, que te ajusten (hacia arriba) el precio de la  montura, o que simplemente no te ofrezcan un descuento que te pudieran haber ofrecido. Si en la joyería tienen varios diamantes que cumplen con las características que buscan, pidan verlos todos, pregunten por el precio de todos, pregunten por el precio de las monturas y solamente después de eso, escojan la combinación de diamante y montura que están dispuestos a pagar. Recuerden el refrán “según el sapo, la pedrada”, si llegas diciendo que te quieres gastar una millonada, eso te van a cobrar. Otras observaciones que valen la pena destacar son:

  • Las joyerías SIEMPRE están “en descuento” (ignora el “precio original”, fíjate solamente en el precio final)
  • SIEMPRE va a haber un (supuesto) interesado en el mismo diamante que tu apunto de ganártelo (lo dicen solo para presionarte a que des un anticipo para separarlo)
  • CASI SIEMPRE te van a contar la historia de que justo la semana pasada un cliente les compró un diamante de 5.00 quilates o alguna semejante barbaridad (lo dicen para darte a entender que, como joyería, están muy bien establecidos y que otros compradores “que seguramente sabrán mucho sobre el tema” les depositan su confianza)
  • A VECES los vendedores les van a decir “nuestros diamantes son x% más grandes que el resto, o x% más brillosos que el resto, etc.” (ignoren esa información, los vendedores son subjetivos, las certificaciones son objetivas)
  • NUNCA reveles tus cartas. No menciones que no encontaste nada en otras joyerías, que las otras joyerías están más caras, que estas desesperado por comprar ya el anillo, etc. (es mejor proyectar que uno tiene otras opciones y tiempo suficiente para hacer una compra inteligente. ¡A mi incluso me llegaron a ofrecer descuentos de “último momento” cuando iba saliendo de la joyería!)

¡Próximamente escribiré la segunda parte de este artículo que tratará sobre las monturas!





Juego de Tronos y el snobismo intelectual

18 04 2011

por Ale Garza

Por ahí del 2003 descubrí una serie de libros llamada A Song of Ice and Fire, de la cual me enamoré perdidamente. La espera por la siguiente entrega de la saga ha sido larga, pero afortunadamente HBO decidió adaptar el primer libro, Game of Thrones (Juego de Tronos), y, al igual que muchos otros lectores, he aliviado mi sed discutiendo los cambios y pormenores del programa.

Pocos días antes de que Juego de Tronos saliera al aire, Ginia Bellafante publicó en el New York Times una reseña muy controversial: no por sus opiniones respecto al programa en sí, sino por sus comentarios respecto a las mujeres y la fantasía. Según Bellafante, a las mujeres no les interesa la fantasía, la cual llama ficción para niños. ”Aunque no dudo que hay mujeres en el mundo que leen libros como los del Sr. Martin, puedo honestamente decir que jamás he conocido a ni una sóla mujer que se ha puesto de pie indignada en su club de lectura, y se ha negado a leer el último libro de Lorrie Moore a menos que todos lean El Hobbit primero.” Luego argumenta que la única razón por las que las mujeres les interesaría ésta serie, es porque metieron muchas escenas gráficas de sexo.

Encuentro su reseña ofensiva tanto cómo mujer y cómo lectora. Ya he hablado en este blog sobre las expectativas que hay en cuanto a lo ”femenino”. No es la primera vez que escucho que la fantasía, todo eso con ”espaditas y reyes”, no es para mujeres, y al igual que las muchas mujeres que leen o que escriben libros de fantasía, estoy en desacuerdo. Pero principalmente me molesta la necesidad de catalogar libros. Una vez que los meten en una cajita, sobre todo si es en una cajita como ”fantasía”, ya valió- el estigma que hay en contra del género es increíble. Ya hay varios amigos lectores que hacen una mueca cuando se enteran que encontrarán el libro que estoy recomendando en la sección de fantasía.

Estoy harta de la gente que te juzga si lees un libro de fantasía, o si lees algo fuera del canon literario aprobado por los intelectuales en poder. Los porteros de lo que es o no cultura. Como estudié letras, esta gente que describo me ha tolerado mis ”deslices” un poquito más, cómo si yo fuese una vegetariana que cacharon comiendo una Big Mac. Un momento de debilidad, sólo eso. Es como si teniendo mi diploma invisible de haber leído clásicos de la literatura, en toda su condescendencia me permiten mi basura. Odio que la lectura, en vez de ser una actividad de enriquecimiento o entretenimiento personal, parezca una competencia de erudición. ”Ah, X libro,” dicen (X siendo Código da Vinci, Harry Potter, Twilight, A Song of Ice and Fire, o cualquier otro) ”en vez deberías de leer al autor Y” (refiriéndose a Ryszard Kapuściński o Umberto Eco). Ojo, no estoy diciendo que recomendar libros o autores sea malo (nunca lo es) o que tengo algo en contra de los escritores que nombré. Lo que me molesta es el ”en vez”. Cada libro tiene su momento, su valor, y tratar de imponerle a los demás nuestras ideas de lo que es arte o apropiado según nuestra inteligencia es terrible.

Claro que uno como lector puede con el tiempo desarrollar intuición sobre qué tipo de historias le atraen y cuales no. Pero creo que aquellos que se creen buenos lectores deberían de recordar ”no juzgar un libro por su portada”, y de vez en cuando darle una ojeada a algo distinto. Juego de Tronos es algo distinto, pero sé que aunque no es un estereotípico representante de la fantasía, eso no significa que a todos les va a gustar. Y no tengo ningún problema con eso, con tal de que al menos le den una oportunidad y lo juzguen como libro individual y no como parte de un gurpo. Tristemente el New York Times no pudo encontrar a alguien quien pudiera ver más alla de sus propios estereotipos.





El Limbo

14 09 2008

por Jorge Zambrano

Reflexionando

Hola a todo mundo… Les tengo una pregunta aunque no es la más reciente. Como muchos sabrán, o al menos, se supone que deben saber, la iglesia católica abolió el limbo en el 2007.

“Los teólogos del Vaticano acordaron, después de meses de reflexión, que el limbo no existe y que las almas de los niños muertos sin bautizar van directamente al paraíso, con lo que ponen fin a una tradición secular que ha atormentado a generaciones de madres.”

¿Qué opinan ustedes de la desaparición del limbo?

Está medio fuerte que a estas alturas hayan concluido que siempre no existe el limbo. ¿no creen? No entiendo, para empezar, cómo llegaron a la conclusión de que sí existía, a fin de cuentas nadie de ellos lo visitó o conoce a alguien que estuvo ahí. Para mi gusto, el limbo no fue más que un método (muy efectivo) para captar fieles.

Haciendo una analogía con el RENAUT, “Quién no se registre en el RENAUT, ¡se queda sin teléfono!” y ahí vamos todos asustados a registrarnos. Luego resultó que no pasaba nada si no te registrabas y peor aún, historias de que se vendieron las bases de datos.

Igualmente con el limbo, “Niño que muera y que no fue bautizado, ¡vagará por toda la eternidad en el limbo!” y bautizar se volvió una prioridad. Luego resultó que ya no existe el limbo, que esos niños siempre sí se fueron al cielo.

Saludos.





5 Puntos de una Cultura

3 09 2007

por Jorge Zambrano

He pasado muchos años observando, analizando, tratando de comprender como y por qué somos como somos. Que nos hace comportarnos de cierta manera o que hace que ciertas cosas funcionen aquí y no en otros lados. Una vez leí un libro el cual presentaba 5 aspectos a considerar a la hora de analizar una cultura (Geert Hofstede), el libro era enfocado a la cultura organizacional de las empresas, pero creo que estos aplican tambien de manera general. Personalmente creo que es un buen análisis. Aquí se los muestro y hago el análisis de México desde mi punto de vista.

Extranjeros: ¡Nos gustaría mucho conocer el análisis de sus países! Sería muy enriquecedor que compartieran sus puntos de vista con nosotros.

1. Individualismo o Colectivismo:

En las diferentes culturas varía mucho la relación que sostiene una persona con el grupo. En algunas sociedades como la de Taiwán, el bienestar y los logros del grupo destacan por encima de los del individuo. En otras culturas como la Estadounidense, se hace más énfasis en los actos y logros personales.

Considero que en México tenemos una cultura colectivista, tendemos a pertenecer y respetar grupos y a poner nuestros intereses personales por detrás de los del grupo, claro ejemplo: la familia ante todo. ¿Cuántas veces una persona no opina que tal cosa no es incorrecta, pero aún así no la hace por que su familia no la aprobaría?

2. Distancia de Poder

Hay culturas que hacen más hincapié en las desigualdades de poder que existen entre las personas (las cuales son inevitables). En las culturas con “distancia de poder” se encuentrán típicamente símbolos tales como: oficinas grandes, títulos, espacios de aparcamiento exclusivos, etc. En corporaciones alemanas es común la idea de participación de los trabajadores en las decisiones importantes de la empresa, este es un rásgo típico de las culturas con poca distancia de poder.

Considero que aquí tenemos una gran distancia de poder, nos encanta ostentar la diferencia de poder para todo. En las empresas los superiores son prácticamente incuestionables, que les vas a andar diciendo tu como hacer las cosas si ellos son los jefes. Los superiores son personas a quienes sus subordinados quieren encantar a como dé lugar (regalos, favores, halagos, etc) para ganar su favor y posteriormente ser considerados. Otra relación de distancia de poder que siempre me ha llamado la atención es la que existe en la iglesia. Esta Dios, después los padres y finalmente nosotros los humanos. ¿Cuánta gente no le cede su lugar en la fila a un padre en el supermercado antes de pensar en cedérselo a una embarazada? ¿Cuánta gente no los atiborra de regalos en casa ocasión posible en vez de darle a los pobres? Eso es porque a la gente le importa mucho contar con su aprobación como persona y nada le importa la de un “nadie”. Otra cosa es, como les encanta aquí en México todo eso del VIP, todo mundo quiere ser VIP y para eso les dedican aburridísimas secciones excluidas en las discotecas, les cobran más, les dan un gafetes llamativos o lo que sea con tal de marcar una diferencia del resto.

3. Evitación de la Incertidumbre

Cuando vi el encabezado de este punto pensé: “Aquí vivimos cómodamente en la incertidumbre”, me vinieron a la mente frases cotidianas como: “ahí luego vemos que” o “luego hablamos para ponernos de acuerdo”, etc, pero después me di cuenta que era otro enfoque al que se refieren con este punto. Exrpesa en qué medida los miembros de una sociedad se sienten cómodos ante situaciones no estructuradas, cambiantes, sorpresivas, etc. Las culturas con aversión a la incertidumbre tratan de minimizarla implementando reglas, leyes, medidas de seguridad, etc. En el plano religioso por la creencia de una sola verdad absoluta. Estas sociedades son más calidas y emocionales. También como es de esperarse son poco propensas a aceptar el cambio y a tomar riesgos.

Contrario a lo que creía, México tiene un alto índice de intolerancia a la incertidumbre, es cierto, tenemos una cantidad increible de burocracia, trabas, firmas, sellos, autorizaciones, etc. para hacer trámites que pudieran ser mucho más sencillos. Desde el punto de vista creo que estarían de acuerdo conmigo si digo que México es un país contundentemente católico. Hablando de San Pedro, recuerdo hace años cuando intentaron poner un templo mormón sobre Vasconcelos y la gente no se los permitió. Terminaron poniendolo sobre la Carretera Nacional, que a fin de cuentas, es hacia donde va el crecimiento.

4. Masculinidad

Eso se refiere a la división de roles del hombre y de la mujer que impone una cultura. Las culturas masculinas tienen papeles sexuales estrictos, mientras que en otras culturas femeninas hay mucho menos diferenciación entre ellos. En paises como Suecia o Noruega es prácticamente igual de común ver a hombres como a mujeres involucrados en cualquier tipo de actividad.

Tenemos una cultura muy masculina, el rol del hombre y de la mujer están más que definidos. Es raro ver a una mujer trabajando, por ejemplo, como chofer de camión. Existen muchísimas cosas que son aprobadas para el hombre (la promiscuidad por citar un ejemplo) pero no para una mujer y viceversa. Un cambio muy interesante que observo en los roles es que se ha vuelto más común que antes, que una mujer sea el sustento real del hogar, que gane más que el hombre o incluso que solo sea ella quien trabaje y sea el hombre quien se encarga de la casa. Aunque las cosas están cambiando poco a poco, considero que somos una cultura masculina.

5. Orientación a largo o corto plazo

Se refiere a en qué grado las culturas piensan en terminos futuros en vez de en acontecimientos inmediatos.

Aquí considero que somos una cultura enfocada a corto plazo. Es muy raro que las cosas se piensen de tal manera que los beneficios los obtenríamos a largo plazo. Las obras públicas no duran más que el periodo de la administración que las comenzó. Es raro que la gente esté dispuesta a hacer mayores inversiones iniciales, aun estando comprobado que a largo plazo les ahorrará costos. Como nadie se fía de que va a suceder en el futuro, las cosas se planean a corto.

De manera general entonces podemos decir que somos: colectivistas, con distancia de poder, con aversión a la incertidumbre, con una cultura masculina y orientados a corto plazo. Bueno y ustedes ¿que opinan al respecto? ¿Cual sería la cultura ideal para cada uno de ustedes?

saludos





Sampetrinos: ¿cerrados?

28 08 2007

por Juanky Madero

Entre los múltiples comentarios que hemos estado viendo en el blog, hay un tema en particular que me llamó mucho la atención al leer las opiniones de los lectores y me gustaría escuchar un poco más  al respecto. Uno de nuestros lectores, Marco, hace poco sugirió que profundizaramos en el tema de cómo los foráneos enfrentan la vida social al llegar a San Pedro.

Definitivamente, uno de los estereotipos alrededor de los regios/sampetrinos es el ser cerrados.

Yo nací en el D.F, y llegué a Monterrey a los 10 años. Creo que tuve suerte porque en realidad no tuve muchos problemas para hacer amigos, en gran parte debido a la edad supongo. De cualquier forma, seguí llevándome con ese grupo de amigos sampetrinos hasta la fecha, y paralelamente hice nuevos amigos en la carrera, en su mayoría foráneos. Hoy sigo llevándome con los dos grupos, pero es sorprendente ver que mi grupo de amigos sampetrinos sigue prácticamente igual, no se han agregado nuevos elementos, excepto algunas excepciones pero nunca foráneos.

¿Cómo lo ven ustedes? ¿Qué experiencias han tenido como sampetrinos o foráneos? ¿A qué se debe esta tendencia a ser cerrados?, si es que están de acuerdo que existe.








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